Su
Señoría:

Verá
Vd. señor juez, tuve la desgracia de casarme con una viuda, ésta tenía una
hija.
Mi padre, que para mayor desgracia era viudo, se enamoró de
la hija de mi mujer y se casó con ella.. De manera que mi esposa era suegra de
mi padre, mi hijastra se convirtió en mi madre y mi padre al mismo tiempo era
mi yerno.
Al poco tiempo mi madrastra trajo al mundo un varón que era
mi hermano, pero era nieto de mi mujer, de manera que yo era abuelo de mi hermano.
Al
correr el tiempo mi mujer trajo al mundo un varón, que como era hermano de mi
madre era cuñado de mi padre y tío de su hijo. Mi mujer era suegra de su propia
hija, yo en cambio, soy padre de mi madre, mi padre y su mujer son mis hijos y
además yo soy mi propio abuelo.
Ya
ve señor juez, me despedí del mundo porque no sé quien soy.
EL
DESCONSOLADO.