lunes, 20 de abril de 2015

EL VIOLINISTA

Cierto día, un músico callejero se situó en la entrada del metro "L'Enfant Plaza" de  Washington, DC. Era una mañana muy fría del mes de enero.
El violinista estuvo tocando durante 45 minutos. Empezó con Bach, luego el “Ave María” de Schubert, siguió con Manuel Ponce y Massenet y, finalmente, Bach de nuevo.
Eran las 8 de la mañana, hora punta. Pasaban cientos de personas frente a él, casi todas camino de sus trabajos.
A los pocos minutos, un hombre de avanzada edad reparó en el músico, aminoró el paso, se detuvo unos segundos y emprendió de nuevo su camino. Un minuto más tarde, el músico recibió un primer dólar: sin pararse, una mujer lanzó un billete a la caja del violín. Poco después, un individuo se paró unos instantes a escuchar, pero al mirar su reloj, echó a andar de nuevo rápidamente; se le estaba haciendo tarde.
El que le prestó mayor atención fue un niño de unos 4 años. Su madre lo cogió y tiró de él, pero el pequeño seguía escuchando. Finalmente, su madre lo agarró fuertemente y siguieron andando. El niño, mientras caminaba, seguía mirando al músico con la cabeza vuelta.
Durante los 45 minutos que el músico estuvo tocando, tan solo hubo 7 personas que se detuvieron a escucharlo, pero todas muy brevemente.
En total, logró reunir 32 dólares. Nadie miró cuando el músico dejó de tocar. Nadie le aplaudió. De entre el millar de personas que pasó por delante de él, nadie le reconoció.
Nadie notó que el músico era Joshua Bell, uno de los mejores violinistas del mundo. En los pasillos del metro tocó algunas de las más difíciles partituras que jamás se han escrito, y todo ello con un Stradivarius de 1713 valorado en 3,5 millones de dólares.
Dos días antes de estos hechos, no quedaban entradas a la venta para su concierto en el teatro de Boston, aunque costaban casi 100 dólares.
Esta actuación de incognito de Joshua Bell en la estación de metro fue organizada por el Washington Post para investigar la percepción, el gusto y las prioridades de la gente.
Estas eran las preguntas:
·  ¿Podemos, en un ambiente cotidiano y a una hora inusual, apreciar belleza?
·  ¿Nos pararíamos para apreciarla?
·  ¿Podemos reconocer el talento en un contexto inusual?
Una de las posibles conclusiones del experimento podría ser:
Si no nos detenemos unos segundos a escuchar a uno de los mejores músicos del mundo cuando está tocando una de las más bellas partituras, ¿cuántas otras cosas extraordinarias nos estaremos perdiendo diariamente al no saber apreciarlas?

lunes, 13 de abril de 2015

EL CONDUCTOR PERDIDO

Conductor: Disculpe, ¿podría ayudarme? He quedado a las 2 con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro.
Transeúnte: Claro que sí. Se encuentra en un coche, a unos 7 km del centro ciudad, entre 40 y 42 grados de latitud norte y 58 y 60 de longitud oeste.
Conductor: ¿Es Vd. ingeniero? ¿Verdad?
Transeúnte: Sí señor, ¿cómo lo adivinó?
Conductor: Muy sencillo, todo lo que me ha dicho es 'técnicamente correcto', pero prácticamente inútil. Continúo perdido, llegaré tarde y no sé qué hacer con su información.
Transeúnte: ¿Es Vd. jefe? ¿Verdad?
Conductor: En efecto, ¿cómo lo supo?
Transeúnte: Porque no sabe dónde está ni hacia dónde se dirige, ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho, está Vd. exactamente en la misma situación que estaba antes de encontrarnos, pero ahora, por alguna extraña razón parece que la culpa es mía.

lunes, 30 de marzo de 2015

Cuatro verdades y una conclusión.

1. Si caminar fuese saludable, el cartero sería inmortal. 
2. La ballena nada el día entero, sólo come pescado, sólo bebe agua y es gorda. 
3. El conejo corre, salta, es vegetariano, y  vive solamente de 8 a 10 años.
4. La tortuga no corre, no salta, llega última, no se apura por nada y vive 450 años. 
Conclusión: ¿Ejercicio físico? ¿Dieta?

lunes, 23 de marzo de 2015

PREPOTENCIA

Un funcionario del Ministerio de Medio Ambiente fue a inspeccionar una finca y habla con su dueño, un campesino ya entrado en años: Voy a inspeccionar los recursos acuíferos de su finca. 
El campesino: De acuerdo, pero por favor no pase por la zona vallada. 
El representante, demostrando su autoridad como miembro del gobierno, muy prepotente, insolente, arrogante, y bellaco: Oiga, yo represento al gobierno y este “carnet” me autoriza a entrar en cualquier finca o terreno sin necesidad de dar explicaciones. ¿Me ha entendido o es que no me he sabido explicar? 
El viejo campesino simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres.
Al cabo de un rato, el ganadero oye unos gritos y ve al empleado del gobierno corriendo, perseguido muy de cerca por un enorme toro semental. El toro va ganándole terreno y el tipo, visiblemente aterrado, pide ayuda a todo pulmón: ¡Socorroooooooooo! 
El campesino de inmediato deja todo lo que estaba haciendo y corre hasta la cerca, gritándole: ¡El carnet, el carnet, enséñele el carnet!

lunes, 16 de marzo de 2015

LA COLECTA

Un conductor se encontró con un monumental atasco en plena Carrera de San Jerónimo de Madrid sin encontrar la forma de avanzar con su coche.
A un peatón, que pasaba cerca de la ventanilla, le preguntó por lo que estaba pasando para producirse tal atasco. 
Peatón: “Unos terroristas han entrado en el Congreso de los Diputados y han secuestrado a los parlamentarios. Si no reúnen 10 millones de euros los rociarán de gasolina y los quemarán. Así que estamos haciendo una colecta lo más rápida que podamos”.
El conductor, tomando el monedero, preguntó por lo que estaban dando los demás conductores. 
Peatón: “Pues, unos medio litro, otros un litro, dos litros…”.

lunes, 9 de marzo de 2015

La mejor cerveza del mundo

En Ámsterdam se realiza la convención mundial de productores comerciales de cerveza, a la que asisten los presidentes de las más prestigiosas compañías cerveceras del mundo.
         
Concluida la convención, todos los presidentes se reúnen a festejar el éxito del evento, para lo cual se encuentran en la cafetería del hotel donde ha tenido lugar la celebración.
Una vez allí, no consiguen ponerse de acuerdo en qué pedir.
Para romper el hielo, el presidente de Budweiser llama a la camarera más cercana y le dice: Una budweiser, por favor. 
Llega el turno del presidente de Heineken: Para mí, una heineken, si es tan amable. 
A continuación, pide el presidente de Miller: Me gustaría tomar una miller. 
Y el de Coronita: Tráigame una coronita. 
Y el de Guinness: ¿Me pone una guinness?
Y así siguieron todos los presidentes de las compañías, pidiendo la cerveza que ellos mismos producían.
El último en pedir fue el director de Mahou: Quisiera una coca-cola, por favor. 
Sorprendidos, los demás presidentes le preguntan el porqué de tan extraña decisión, a lo que respondió: Si ustedes no van a tomar cerveza, yo tampoco.

lunes, 2 de marzo de 2015

INTELIGENCIA Y ASTUCIA

Un adolescente después de aprobar su examen de conducir le preguntó a su padre, que cuando le podría prestar su coche.
El padre le propuso un trato: Tú mejoras el promedio de tus calificaciones de 7 a 8, estudias la Biblia un poco y te cortas el pelo, entonces hablamos sobre prestarte el coche. 
Seis semanas después le dijo el padre: Hijo, has mejorado tus notas y he visto que has estado estudiando la Biblia, pero me decepciona ver que no te has cortado el pelo. 
El muchacho contestó: Papá, he estado viendo en mis estudios de la Biblia, que Sansón llevaba el pelo largo, Juan el Bautista llevaba el cabello largo, Moisés también lo llevaba largo, y hasta existen evidencias de que, Jesús llevaba el pelo largo.
A lo que el padre contestó: ¿Y no te fijaste que todos iban a pie a todas partes?