lunes, 21 de julio de 2014

EL VALOR DE UN MARIDO

(Nadie sabe su valor hasta que lo pierde)
Tres operarios limpian las ventanas en lo alto de un rascacielos.
Uno de ellos tiene necesidad de ir urgentemente al baño y decide bajar de su andamio.
Mientras está en el baño, un viento fortísimo azota el edificio y hace precipitarse al vacío a sus dos compañeros, quienes se estrellan contra el pavimento.
Esa misma noche, nuestro amigo, que no tiene consuelo por lo ocurrido, acude con su esposa al velatorio de sus compañeros y trata de dar ánimo a las viudas, pero no encuentra suficientes palabras de aliento.
De pronto irrumpen en la sala dos señores muy circunspectos, que preguntan por las viudas y se dirigen a ellas:
Señoras: el seguro previsto por la empresa de siniestros es un cheque por un millón de euros para cada una de Vds. Tengan los cheques y reciban nuestras más profundas condolencias.
La esposa de nuestro amigo mira anonadada la escena y se dirige a su marido y le dice: ¡Claro, y el señoriiiiiito, cagando!

lunes, 14 de julio de 2014

UN BUEN CATÓLICO

Un hombre mayor, italiano, que vivía en las afueras de Nápoles, fue a la iglesia local a confesarse.
Cuando el cura abrió el confesionario, el hombre dijo:
Padre, durante la 2ª Guerra Mundial, una bonita mujer golpeó a la puerta de mi casa y me pidió que la escondiera del enemigo. La escondí en mi altillo.
Esa acción fue maravillosa -contestó el cura- No tienes la necesidad de confesarlo.
No Padre, es que ella empezó a agradecerme mi acción con favores sexuales.
Estando en gran peligro y bajo esas circunstancias, dos personas pueden ser muy tentadas a actuar así. Pero si lo sientes verdaderamente, estás perdonado de hecho.
Gracias, Padre. Es una gran carga que le saca a mi alma. Pero tengo una duda más.
¿Y cuál es, hijo?
¿Cree Vd. que debería decirle que la guerra ha terminado?

lunes, 7 de julio de 2014

VIDA DE PERRO

Se ha preguntado Vd. por qué los perros viven menos que las personas. Aquí la respuesta de un niño de 6 años. 
Un veterinario, fue llamado para examinar a un sabueso irlandés de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro.
Examinó a Belker y descubrió que se estaba muriendo de cáncer. Les dijo a su familia que no podía hacer ya nada por Belker, y se ofreció para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicieron los arreglos necesarios, Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de la experiencia.
Al día siguiente, cuando Belker fue rodeado por la familia, Shane estaba tranquilo, acariciaba al perro por última vez. En unos cuantos minutos Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.
El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Se sentaron todos un momento preguntándose el porqué de el lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea mas corta que la de los humanos.
Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: “yo sé porqué”.
Sorprendidos, todos se volvieron a mirarle. Lo que dijo a continuación les maravilló, nunca habían escuchado una explicación mas reconfortante que ésta. Este momento cambio su forma de ver la vida.
Él dijo, “la gente viene al mundo para poder aprender como vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?
“Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso, pues no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros”. 
La moraleja es: Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como: 
· Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos. 
· Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear. 
· Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis. 
· Duerme siestas. 
· Estírate antes de levantarte. 
· Corre, brinca y juega a diario. 
· Mejora tu atención y deja que la gente te toque. 
· Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente. 
· En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto, patas abiertas. 
· Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol. 
· Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo. 
· Deléitate en la alegría simple de una larga caminata. 
· Sé leal. 
· Nunca pretendas ser algo que no eres. 
· Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres. 
· Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí. 
· "La felicidad no es una meta sino un camino...disfruta mientras lo recorres". 
· "Mas vale perder el tiempo con los amigos. que perder amigos con el tiempo. Por éste dulce motivo, pierdo el tiempo contigo, porque no quiero perderte con el tiempo".

lunes, 30 de junio de 2014

ENTRE JUSTO Y CORRECTO

Dos jueces del supremo se encuentran de frente a la salida del Hotel Palace.
Curiosamente cada uno de ellos iba con la mujer del otro.
Uno le dice al otro: Debido a la situación tan peculiar en la que nos encontramos, yo creo que lo correcto es que cada uno se vaya con su mujer en su coche a su casa ¿no cree?
El otro contesta: Estoy de acuerdo con usted en que eso seria lo correcto, pero no creo que fuera lo justo, porque usted esta saliendo del hotel y yo estoy entrando.

lunes, 23 de junio de 2014

CATADOR DE VINOS

En un almacén de vinos, el catador había fallecido y, el director, comenzó a buscar alguien que hiciera el trabajo.
Un oficial piloto de la Marina, borracho y sucio se presentó para solicitar el empleo.
El director se preguntaba como podía deshacerse de él.
Le dieron una copa de vino para que lo tomara.
El viejo piloto lo probó y dijo, “Es un moscatel de tres años, elaborado con uvas cosechadas en la parte norte de la región, madurado en un barril de acero, es de baja calidad pero aceptable". 
“Correcto”, dijo el jefe. “Otra copa por favor”.
"Es un cabernet, de 8 años, cosechado en las montañas al sur de la región, madurado en barril de roble americano a ocho grados de temperatura, le faltan tres años más para que alcance su más alta calidad”. 
“Absolutamente correcto. Una tercera copa”. 
“Es un champagne elaborado con uvas pinot blanc de alta calidad y exclusivas”, dijo calmadamente el borracho.
El director no lo podía creer, le hizo un guiño de ojos a su secretaria para sugerirle algo. Ella salió de la habitación y regresó con una copa de orina. El “alcohólico” lo probó. 
“Es una rubia de 26 años de edad, con tres meses de embarazo y, si no me dan el puesto, digo quién es el padre”.

lunes, 16 de junio de 2014

UN DÍA EN LA VIDA DE UN JUBILADO

La gente que todavía trabaja me pregunta a menudo que qué hago diariamente, ahora que estoy retirado.
Pues bien, por ejemplo, el otro día fui al centro y entré a un negocio a recoger un paquete que me había llegado; sin tardar en la gestión ni cinco minutos.
Cuando salí, un poli de tráfico estaba rellenando una infracción por estacionamiento prohibido. Rápidamente me acerqué a él y le dije: “Vaya hombre, no he tardado ni cinco minutos! Dios le recompensaría si hiciera un pequeño gesto para con los jubilados”. 
Me ignoró olímpicamente y continuó llenando la infracción. La verdad es que me pasé un poco y le dije que no tenía vergüenza.

Me miró fríamente y empezó a llenar otra infracción alegando que, además, el vehículo no traía yo no sé que calcomanía.
Entonces levanté la voz para decirle que me había percatado de que estaba tratando con un imbécil y no entendía cómo le habían dejado entrar en Tráfico.
Él, acabó con la segunda infracción, la colocó debajo del limpiaparabrisas, y empezó con una tercera. No me achiqué y estuve así durante unos 20 minutos llamándole de todo, desde idiota, hasta h. de p.
Él, a cada insulto, respondía con una nueva infracción. Con cada infracción que llenaba, se le dibujaba un sonrisa que reflejaba la satisfacción de la venganza.
Después de la enésima infracción... le dije: “Le tengo que dejar, porque ahí viene mi autobús”. 
Desde mi jubilación, ensayo cada día cómo divertirme un poco. Es importante hacer algo a mi edad, para no aburrirme.

lunes, 9 de junio de 2014

FÁBULA DEL TONTO

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños recados y recibiendo limosnas.
Diariamente, algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 céntimos y otra de menor tamaño, pero de un euro .Él siempre tomaba la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, lo llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y éste le respondió: “Lo sé señor, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el juego se acaba y no voy a ganar más mi moneda”.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece tonto, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles son los verdaderos tontos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
La cuarta, y la conclusión más interesante: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan los demás de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo. 
Moraleja. “El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente”.